El precio de un sistema solar aislado con baterías en la isla de Sal (Cabo Verde) depende sobre todo de cuánta energía usas por la tarde y por la noche. Dos casas del mismo tamaño en Santa Maria pueden necesitar sistemas muy distintos. Por eso no publicamos precios estándar, sino que explicamos de qué depende el coste para que puedas valorar cualquier presupuesto.
De qué se compone el precio
Banco de baterías: normalmente la partida mayor. Su tamaño sale del consumo nocturno y de los días que la casa debe funcionar sin sol.
Placas y estructura: en Sal los soportes deben resistir el alisio y el aire salino, lo que exige un montaje más robusto y anticorrosión.
Inversor y regulador: la potencia debe cubrir tu pico, por ejemplo aire acondicionado y bomba arrancando a la vez.
Cableado, protecciones y cuarto técnico: magnetotérmicos, protección contra sobretensiones, toma de tierra y un lugar a la sombra y ventilado para la batería.
Transporte e importación: la mayoría de los componentes vienen de fuera; el envío a Sal y los trámites de importación forman parte del precio.
Instalación y mantenimiento: trabajo en obra, puesta en marcha, limpieza y revisiones periódicas.
Generador opcional: una pequeña reserva para largos periodos de calima, con su combustible y mantenimiento.
Cómo compararlo con la red
Un sistema aislado es una inversión inicial; después la energía es casi gratis. La comparación justa es el coste por kilovatio hora durante la vida útil: divide la inversión más el mantenimiento y una futura sustitución de baterías entre todos los kilovatios hora que producirá. Compáralo con lo que pagarías por la red en Sal o por un generador diésel en el mismo periodo. En una parcela sin conexión, suma también el coste y el plazo de llevar la red.
Cinco formas de abaratarlo
Ahorrar primero: sombra, ventilación y aparatos eficientes reducen todo el sistema.
Usar el sol directamente: bomba de piscina, lavadora y bomba de agua durante el día.